sábado, 20 de agosto de 2011

La responsabilidad de la crisis

Etimológicamente, la palabra crisis viene del griego krisis y éste del verbo krinein, que significa separar o decidir. Hace referencia a un momento decisivo, a un punto de inflexión. Debemos reflexionar, pues, para saber cuáles son las causas que nos han llevado a la crisis. Una crisis económica es también una crisis de conciencia. Tenemos que aprender de los errores que nos han conducido a ella y entre todos tener la voluntad de hacer bien las cosas para salir de la misma cuanto antes. No puede haber valor económico sin valores. Hay una clara relación entre vicio y crisis, éstas son el reflejo de la sociedad en la que vivimos.

   La palabra economía viene de la gestión de la casa. La economía de un país es como la de una casa pero a gran escala. Imaginemos que los miembros de una familia viven por encima de sus posibilidades gastando más de lo que ganan y el encargado/a de llevar las cuentas de la casa lo permite. Llegará un momento en que se les terminen los ahorros y si quieren continuar con ese tren de vida tendrán que dirigirse al banco para que se lo financie a base de crédito. El resultado es que se acabarán arruinando, y máxime si pierden su empleo. De hecho las personas que peor lo están pasando ahora son las que no ahorraron cuando la economía "iba bien". La reflexión que se puede sacar de esto es que no se debe gastar más de lo que se ingresa de forma continuada porque eso lleva a un país a la quiebra. Es bueno y necesario ahorrar en época de bonanza económica para así tener un remanente cuando lleguen malos tiempos. Deberíamos tomar ejemplo de las hormigas, ellas sí que son previsoras y sabias, que llenan su despensa en verano para tener reserva de alimento durante el invierno.

   
   Por otra parte, en una crisis hay una relación causa-efecto y requiere un análisis más profundo y con matices, no consiste en algo tan simple como buscar a un solo culpable. Eso es lo fácil y cómodo. En la época de crecimiento, cuando gobernaba el PP, había una gran especulación. La Ley del Suelo de 1998 del Gobierno del PP la favoreció enormemente. Se edificó indiscriminadamente hasta en la costa. Y todos conocemos a alguien que compró un piso por 5 y a la vuelta de poco tiempo (medio año incluso) lo vendió por 8. También hubo personas que se cambiaron a casas más grandes para sacar beneficios de la venta de su casa de toda la vida. Y también muchas personas alquilaban sus dos o tres pisos cobrando bastante dinero por cada uno de esos alquileres. Por lo que  en la especulación está implicada una parte importante de la sociedad. Una burbuja inmobiliaria no se hace de la noche a la mañana, se va hinchando poco a poco hasta que estalla. Le ha estallado a Zapatero, que no reaccionó ante la crisis y por eso se ha agravado. El Gobierno del PSOE también continuó el modelo económico del PP basado en construir a manta. Una de las tasas de paro más bajas de la historia de la democracia se dio en 2007 con el PSOE en el Gobierno, pero a costa de un modelo que no es productivo (el de la construcción), que fue pan para ayer y hambre para hoy. Era un espejismo.

   En general, se ha gastado mucho tanto a título individual como en las instituciones. Los ayuntamientos, las empresas y las familias se han endeudado bastante. La mayor responsable de esta crisis ha sido la banca, que en su ambición desmedida ha concedido créditos alegremente; hasta llegar a un punto que ni los bancos se prestaban entre ellos. Y además bastantes personas han querido vivir como ricas sin serlo -por encima de sus posibilidades, a todo tren y sin privarse de nada- y también son responsables de esta situación de crisis. Cenas, cochazos, vacaciones bien lejos, etc., con sueldos de 900 o 1.000 € a base de continua financiación. Y cuando se han quedado sin dinero le echan la culpa a Zapatero (cuya responsabilidad es haber gestionado mal la crisis). Otras personas, sabedoras de que el sistema capitalista es cíclico y tiene sus altos y bajos como una montaña rusa, fuimos previsoras y ahorramos, pero sin embargo también acabamos pagando el pato de los excesos y derroches de otros. Parecía que con la llegada del euro llegaba la fiesta, pero ésta se ha terminado ya.

Publicado en Heraldo de Soria el miércoles 12 de octubre de 2011

sábado, 13 de agosto de 2011

Enganchados al juego

En nuestro país, el juego mueve ingentes cantidades de dinero: quinielas, bonolotos, primitivas, loterías, máquinas tragaperras, etc. Son bastantes las personas que buscan en el juego una manera fácil, rápida y cómoda de ganar dinero. Sobre todo en un momento de crisis como el actual donde tanta gente busca una salida a sus problemas económicos. Entonces se pican. Y ahí viene el problema, cuando el juego se convierte en una adicción, en una esclavitud y, finalmente, en una enfermedad: la ludopatía. El 75% de los ludópatas están enganchados a las máquinas tragaperras. Estos artefactos forman parte del pseudoprogreso y proliferan de forma sorprendente en bares, bingos, casinos y salones recreativos, por lo que son muy accesibles a todo el mundo. Además la ludopatía también está creciendo y expandiéndose a través de Internet en casinos online. La antesala de la ludopatía son los salones recreativos, ya que en los mismos los videojuegos suelen estar junto a las máquinas tragaperras. Y es muy fácil traspasar la barrera que se separa los unos de las otras. De esta forma, el juego pasa de ser un elemento de ocio a ser un elemento de apuesta, con todas las consecuencias que ello conlleva.

    Otras causas de la ludopatía pueden ser un excesivo consumo de televisión en la infancia y la falta de alternativas de ocio. Hay personas sin obligaciones y sin aficiones que pasan horas echando a las máquinas. En mi opinión, es un tiempo perdido, desperdiciado y mal aprovechado. También hay personas que intentan evadirse de los problemas laborales y familiares a través del juego. Y otras, solitarias y tímidas, encuentran en ellas compañía, aunque fría, y parece que las máquinas les hablan. Por otra parte, las personas que padecen una impulsividad incontrolada son más propensas a la ludopatía. Además, está comprobado que las luces y sonidos de las máquinas atraen a muchas personas con suma facilidad. También está claro que las tragaperras causan dependencia psicológica. Son una droga. Cuando al jugador se le termina el dinero y se endeuda se ve obligado a delinquir o acaba mendigando. Y es que la ludopatía conduce a la cárcel, a la locura o al suicidio. Al principio, el jugador comienza a echar para ganar dinero y termina echando para intentar recuperarlo, con lo que se crea un círculo vicioso. Así, es frecuente oír a un ludópata decir lo que ha ganado, pero nunca lo que ha perdido. De hecho el ludópata se engaña a sí mismo. Miente a los demás diciéndoles que ya no echa dinero a las máquinas, y cuando pide dinero a los amigos les cuenta que lo necesita para otros fines. Éstos le abandonan porque se cansan de dejarle dinero y de las mentiras. El enfermo también puede llegar a perder el trabajo por robar dinero a la empresa (a más de uno lo han cogido in fraganti), la pareja, etc.

   Para solucionar el problema y curar la enfermedad, es necesario reconocer primero que se tiene un problema, cosa que es difícil, sobre todo cuando se está en el fondo del pozo. Y segundo, hay que acudir a un centro de rehabilitación. Es un problema que afecta a toda la sociedad y el gobierno es el mayor implicado y culpable del mismo por permitir el juego (el Estado se lleva la mitad del beneficio de las máquinas). Encima los directores de las dos grandes empresas del juego en España minimizan el problema y se limitan a decir que las tragaperras son elementos de ocio. Ellos miran su conveniencia y barren para casa, ya que se lucran a costa de enfermos. No tienen escrúpulos. Además, muchos dueños de bares dicen que echa quien quiere a las máquinas. A lo que yo añadiría: o quien no puede dejar de echar. Antes de terminar quiero comentar que es muy habitual ver a jóvenes menores echando a las tragaperras de los bares ante la muda presencia del camarero. A mi juicio esta circunstancia es muy criticable. En fin, está visto que el negocio es el negocio y que, por desgracia, la ley suprema del sistema económico capitalista es la ganancia a costa de lo que sea y de quien sea. Así nos va.


Publicado en Heraldo de Soria el miércoles 20 de febrero de 2013

martes, 9 de agosto de 2011

Causas y evolución del movimiento social 15-M

  El movimiento social del 15-M sigue vivo. Tiene el respaldo mayoritario de la sociedad española porque sus reivindicaciones son de sentido común y sensatas; y además es pacífico. Los grupos minoritarios que apoyan la violencia se infiltran en el movimiento pero éste se desmarca de ellos. Los medios de comunicación, en general, llaman indignados a los congregados en Plaza del Sol pero en mi opinión más que indignados son violados. Es gente que está cabreada por la violencia social que han ejercido muchos políticos contra la clase media y los más débiles (los pobres), legislando contra sus derechos y atándoles bastante tiempo a un banco para poder ejercer un derecho constitucional como es el acceder a una vivienda digna. Y en el caso de no poder hacer frente a la hipoteca, la entrega de la vivienda al banco debería bastar para el pago y cancelación de la misma. Los partidos mayoritarios podrían cambiar la ley hipotecaria en el parlamento, pero no lo hacen porque están al servicio de quien les financia (la banca). Una reforma de esa ley contribuiría a pinchar la burbuja del crédito y del ladrillo, haciendo bajar los precios de la vivienda.

   Muchos ciudadanos no queremos que nos gobiernen los mercados. No votamos para eso cada cuatro años, ni para permanecer callados todo ese tiempo. La democracia se expresa tanto en las urnas como en la calle. Las personas que salen a protestar a la calle no lo hacen por gusto, tienen sus motivos. No estamos hablando de un colectivo formado por vagos y perroflautas como desde diversos medios conservadores se afirma. El movimiento del 15-M ha surgido por el aumento de la desigualdad social, por los privilegios de los políticos y porque bastante gente percibe un alejamiento de éstos. También porque cada vez más gente ya no cobra subsidio por desempleo y es muy difícil encontrar un trabajo (que también es otro derecho constitucional) en este momento de crisis económica. Se veía venir que bastante gente iba a salir a la calle. Ello no ha ocurrido antes por la gran cantidad de economía sumergida que hay en España y porque bastantes parados son mantenidos y ayudados económicamente por sus familiares. Puede que nos encontremos en la antesala de una revolución que ojalá sea pacífica, ya que desgraciadamente la Historia nos demuestra que las revoluciones han propiciado cambios pero no sin ir acompañadas de violencia.


   En las pasadas elecciones municipales la indignación de la calle no se vio reflejada en las urnas, no se canalizó la protesta, que aunque es apartidista en principio coincide casi plenamente con el programa político de un partido de izquierdas. Porque nadie puede negar que en las reuniones de las plazas se ha hablado de política. Y mucho. La separación de la Iglesia y el Estado, la reforma de la Constitución, la nacionalización de la banca y la reforma de la Ley electoral son propuestas claramente izquierdistas que salieron de las numerosas asambleas que se celebraron en las plazas de muchas ciudades españolas. Estoy convencido de que si la política no se traslada de la calle a las urnas es más difícil que se produzcan cambios. Como ya ocurriese en el Mayo francés de 1968, la izquierda está en la calle y la derecha más reforzada en las instituciones, pues la abstención beneficia al PP, cuyo votante es siempre bastante fiel. Además si nadie votase se crearían las condiciones ideales para la vuelta a la dictadura de una persona, junto a la dictadura del capital que ya padecemos. Costó mucho conseguir el derecho al voto, hubo gente que murió por ello. El voto -ejercido desde la libertad, la más profunda reflexión y la responsabilidad- es la mejor arma que tenemos los ciudadanos para cambiar las cosas.

Publicado en Heraldo de Soria el martes 9 de agosto de 2011

viernes, 5 de agosto de 2011

Peter Falk, el gran actor que interpretó a Colombo

Recientemente, y en concreto el pasado mes de junio, falleció en Beverly Hills a los 83 años de edad el actor estadounidense Peter Falk, que dio vida al detective más sagaz y desaliñado de la historia de la televisión en la mítica serie que lleva por título el nombre de éste, Colombo. La serie es todo un clásico y actualmente están reponiéndose un par de capítulos diarios de lunes a viernes en el canal Nitro de la televisión digital.

   Con tan sólo 3 años Peter Falk perdió el ojo izquierdo por un tumor maligno y le fue reemplazado por uno de cristal, pero él lo aceptó sin demasiados problemas (lo importante en la vida no es lo que nos pasa sino cómo lo afrontamos). A él esa circunstancia no le impidió realizar unos estudios y desarrollar todo su talento artístico tanto dentro como fuera de la pantalla, pues además de un gran actor fue un famoso dibujante que expuso en importantes galerías de Los Ángeles, Nueva York (donde sus obras estaban muy cotizadas) y Roma. Con tan sólo 12 años y estando en el instituto debutó en una obra de teatro. Intentó alistarse en las Fuerzas Armadas, pero le rechazaron por su ojo de cristal. Sin embargo le aceptaron en la Marina Mercante, donde trabajó como cocinero. Después se matriculó en la Universidad de Winconsin y en 1951 se licenció en Ciencias Políticas y también hizo un máster en Administración Pública. Sin embargo en esa época no tenía claro qué hacer con su vida.

   Su primer papel fue en 1961 en la película “El sindicato del crimen”, por el que fue nominado al Oscar. También ese año recibió una nominación al Emmy al mejor actor por su papel de drogadicto en “The Law and Mister Jones”. Al año siguiente Frank Capra le llamó para protagonizar junto a Bette Davis “Un gángster para un milagro”, y nuevamente fue nominado a la dorada estatuilla. Pero el mayor éxito le llegó con la serie Colombo, cuyo personaje apareció por primera vez en la televisión en 1968 en el telefilme Prescription: Murder. Debido a su enorme éxito se rodó una segunda parte, Ransom for a Dead Man, que fue dirigida por un jovencísimo Steven Spielberg y se emitió en 1971. Este fue el capítulo piloto de la serie, por la que Peter Falk  consiguió cuatro premios Emmy y un Globo de Oro.

   Colombo era un detective de policía sagaz pero un tanto atípico, fundamentalmente por su aspecto desarreglado. Siempre llevaba una gabardina arrugada (que por cierto fue comprada en la empresa española Cortefiel), solía ir despeinado, no llevaba pistola y portaba un puro a medias. Tenía un Peugeot 403 del año 1959 que, aunque daba la impresión de ser una chatarra y estar para el desguace, duró hasta el último episodio de la serie, producido en 2003. El "despistado" oficial de la policía comentaba a veces en la serie que “ya no los fabrican así”. También portaba un lápiz y una libreta en la que apuntaba todos los detalles necesarios para resolver el caso, tras continuas e insistentes preguntas a quien consideraba que podía ser el asesino. Después de la frase "just one more thing" (sólo una cosa más) ya sabíamos que Colombo había dado con él. Esta frase además fue elegida por Falk para el título del libro de memorias que vio la luz en 2006.

    Como el mismo Peter Falk dijo Colombo tenía el aspecto de haber sido víctima de una inundación y daba incluso pena. Los asesinos se extrañaban de que una persona con ese aspecto fuera policía y hasta llegaban a tomarlo por tonto. Parecía no ver nada pero en realidad lo estaba viendo todo. Los casos que solía llevar eran los de homicidios cometidos en la alta sociedad, de personas que hasta se creían impunes y a salvo de la justicia por su estatus social. Otro de los detalles curiosos de la serie es que solía mencionar a su mujer pero nunca llegó a aparecer en ningún capítulo.

   Además de un magistral actor Peter Falk fue un gran amante de los animales, ya que fue pionero en rechazar los productos experimentados con ellos y recogía perros abandonados. En la serie a veces aparece acompañado de un perro basset hound. Se ha ido una persona excepcional, que en los últimos años de su vida no reconocía a sus familiares, no sabía cómo se llamaba ni recordaba haber sido Colombo debido al Alzheimer que padecía. Dencanse en paz y gracias por entretenernos y ayudarnos a mejorar nuestra intuición.

Publicado en Heraldo de Soria el lunes 5 de septiembre de 2011

lunes, 1 de agosto de 2011

Jubilaciones más tardías y con menos dinero

No es casualidad que cuando las circunstancias económicas son malas (como ahora que hay un paro elevado -aproximadamente el 20 % de la población activa- y el Estado tiene una deuda de unos 14.000 euros por cabeza) los gobiernos de turno saquen a relucir el tema de las pensiones. Ya pasó a mediados de los 90, cuando la tasa de paro era incluso algo superior a la de ahora y desde el propio Gobierno se aconsejaba a los ciudadanos que se hicieran planes de ahorro privados en bancos o en compañías de seguros. Al final son siempre los ciudadanos (especialmente los de clase media) los que pagan la mala gestión de sus gobernantes. Pienso que con la reforma de las pensiones que se ha aprobado recientemente en el Congreso se persigue que la gente aporte más al sistema (al aumentar progresivamente la edad de jubilación a los 67 años) y que cobre menos (al ampliar el periodo de cálculo para la pensión).

   En mi opinión esta reforma era innecesaria ya que el sistema público de pensiones es viable. Incluso en un periodo de crisis económica como el actual, con más de cuatro millones y medio de parados, sigue habiendo dos trabajadores por cada pensionista. Además la Seguridad Social tiene superávit y dispone de un Fondo de Reserva que ya ronda los 70.000 millones de euros. También hay que tener en cuenta que nuestras pensiones medias son de las más bajas de Europa y el número de pensionistas con relación a la población también es de los más reducidos.

   
   El sistema público de pensiones se basa en el reparto y es más justo en mi opinión que el sistema privado. Aunque después de la medida aprobada en el Congreso se aboca a una parte importante de la población a hacerse un plan de ahorro privado como complemento a la pensión estatal, ya que con la reforma se exigen más años de cotización (37) para cobrar el 100 % de la pensión y la gente más joven, que casi la mitad está en paro, no va a ser fácil que los alcance. En los jóvenes la temporalidad es muy elevada, se les esclaviza a base de contratos precarios y no consiguen la estabilidad, como media, hasta los 33 años. Con la subida de la edad de jubilación se van a incorporar todavía más tarde al mundo laboral. Los jóvenes son, sin duda, los más perjudicados por la crisis y por esta reforma, junto con los parados de larga duración y las personas que pierden su empleo con más de 45 años. Además, con la reforma se elevan de 15 a 25 los años sobre los que se calcula la cuantía de la pensión. Con esta medida las pensiones que cobremos serán más bajas, ya que los salarios más antiguos sobre los que se realiza el cómputo también son más bajos.

   Es cierto que la esperanza de vida aumenta en España, y ello provocará que el número de pensionistas sea mayor, pero también es seguro que en el futuro lo hará el número de cotizantes y las cotizaciones serán más altas; y máxime cuando la situación de la economía mejore. También hay que tener en cuenta que el hecho de que aumente la esperanza de vida no implica que se llegue con salud y se tenga capacidad para el desempeño de un trabajo. Además no todas las profesiones permiten jubilarse a esas edades por su peligrosidad o por las cualidades físicas que requieren. Aparte, tampoco estoy de acuerdo con la prejubilaciones de la banca y algunas otras profesiones. Lo ideal es que si una persona llega a los 60 y ya ha cotizado el número suficiente de años para que le quede el 100 % del sueldo que gana es el momento de jubilarse para disfrutar de un ocio merecido y saludable y así dar paso a la gente joven.

   Para terminar decir que en un contexto de tanto desempleo es todavía menos lógico y entendible que se retrase la edad de jubilación, y sobre todo cuando tanta gente joven está buscando su primer empleo. Porque un país lo levanta la gente joven con ilusión y ganas de trabajar y no gente de edad avanzada que, por lo general, ya tiene ganas de retirarse. Un país con media juventud “mirando” es un país sin futuro.

Publicado en Heraldo de Soria el miércoles 3 de agosto de 2011

lunes, 25 de julio de 2011

Las sectas: destrucción de la vida y la libertad

Las sectas (esas doctrinas religiosas u organizaciones ideológicas que se diferencian o independizan de otras) se convierten a menudo en noticia. Unas veces porque una persona desaparece de repente y “nadie” sabe dónde está (y cuando se la localiza resulta que se encuentra en manos de alguna de ellas y ya está muy cambiada y no quiere volver con su familia). Otras veces porque un miembro de una secta se opone a una transfusión de sangre de la que depende la vida de uno de sus familiares. Y en el peor de los casos, saltan a los medios de comunicación por un “suicidio colectivo” de sus miembros.

   Pero veamos por qué surgen las sectas. Normalmente detrás de casi todas ellas hay inteseses económicos. A veces también se abusa sexualmente de sus miembros. Cuando hay ánimo de lucro, se constituyen como sociedades -o incluso se camuflan como una Organización No Gubernamental para recibir subvenciones estatales-  y sus trabajadores (muy emperifollados, por cierto) se encargan de vender o meter en los domicilios una infiltrante propaganda. Es el caso de los Testigos de Jehová. Cuando hay abuso sexual, operan de una manera ilícita y clandestina, no encontrándose registradas legalmente como grupo religioso en ningún sitio. Pero en ambos casos, sus miembros son muñecos o marionetas fácilmente manejables al servicio de sus fanáticos dirigentes.

   Las presas fáciles de las sectas suelen ser personas que desean huir de casa o que tienen conflictos familiares o personales. Las mismas los capturan a través de falsas promesas, hablándoles de un amor, un cariño y un apoyo que nunca recibirán. Por ejemplo, los Testigos de Jehová les piden el dinero porque, según ellos, mediante carambolas de los capítulos y versículos de su Biblia han profetizado que el fin del mundo está cerca y llega el día del juicio final. Y les dicen que sólo los pobres podrán vivir para siempre y sin dolor en el paraíso de la Tierra. Y en el caso de las sectas prostituidas las explotan todo lo que quieren y más. Es decir, son unos delincuentes que les lavan el cerebro (les anulan la personalidad, el razonamiento y la coherencia) pidiéndoles que dejen todo y les sigan a cambio de un techo, ropa y comida ¡y qué comida!. Pero en la mayoría de los casos existe el abuso sexual. Y además no reciben sueldo, a diferencia de los que trabajan para sectas constituidas como sociedades. Los miembros de las sectas prostituidas viven en la miseria. Las personas que caen en sus redes a corta edad (y que no figuran en el mundo como personas vivas) quedan marcadas psicológicamente para siempre, si es que no terminan suicidándose. Y hay otro aspecto digno de señalar: En la mayoría de las sectas, los dirigentes (que son muy pájaros) no dicen ni pío a los familiares de los miembros si los primeros piden información de éstos.

   Las sectas se basan en una hábil coartada para justificar y excusar sus perversos actos: que en una democracia una persona puede decidir libremente sobre la dirección de su vida si es mayor de edad. Sin embargo, hay que tener en cuenta que ser mayor de edad no es sinónimo de madurez. Además, hay personas que no pueden decidir libre y juiciosamente sobre su vida, ya que sufren depresiones, trastornos psicológicos y/o emocionales, inadaptación, falta de amigos, soledad, etc. En unas pocas palabras, a las sectas les interesa aprovecharse de las personas que tienen un vacío en el interior de su alma y que están atravesando un bajón emocional. Éstas necesitan la ayuda real de un buen especialista, y no la de un ángel hipócrita que se presenta como un salvador y como la solución a sus problemas. Ese supuesto ángel es el mismísimo demonio, puesto que en realidad lo que pretende es utilizar y sobornar a esas personas de un modo solapado, “secuestrándolas” con mentiras. Aparte de lo que sus víctimas crean, las sectas usan procedimientos dañinos para camelarlas. Sus ideas son intolerantes, represivas, egoístas y asesinas. De “cristianos”, nada.

   Algunos psicólogos (e incluso ex-dirigentes que en un acto de honradez han dado la cara para decir la verdad, tras haber abandonado las sectas por dejar de compartir los espurios intereses que existen en ellas) afirman que el efecto psíquico que producen las mismas se sitúa en segundo lugar después de las drogas estimulantes, narcóticas y alucinógenas. Las sectas también son el opio del pueblo. Antes de terminar, quiero decir que estoy en contra de todas porque me parecen aberrantes, detestables, aborrecibles e inmorales. Además, suponen el aniquilamiento de los seres humanos que buscan en ellas el calor del amor. Las sectas no valoran los más importantes y valiosos tesoros que puede poseer el ser humano (la salud, la vida, la libertad y la familia), sino que los destruyen con sus intereses. No tienen vergüenza.

   Cuando un individuo tiene una personalidad fuerte y sabe el camino que debe seguir en la vida (no es voluble y huye de la persuasión) y, además, tiene por bandera la ética y se interesa por la cultura y la filosofía es muy difícil (por no decir imposible) que caiga en la trampa de unos cuantos mafiosos pervertidos, corruptos, mangantes y sin escrúpulos. Para ser feliz y libre en la vida, es necesario buscar la verdad y no comulgar con la trapalería de las sectas.

Publicado en Diario de Soria el martes 21 de abril de 1998

sábado, 23 de julio de 2011

El aborto, mejor seguro y controlado

Vaya por delante que estoy a favor de que el aborto se haya regulado con una ley mejor, y desde luego quiero dejar bien claro que con esta opinión no es mi intención promocionar el mismo. Me explico. En primer lugar, no por prohibir el aborto se acaba con él. Por ello era necesaria una ley que lo regulara de una forma más amplia y completa, para que se haga de manera controlada, no en la clandestinidad, dentro del plazo estipulado en la misma, para que la mujer tenga unas garantías de seguridad e higiene. Y además creo que a ninguna mujer le gusta abortar, pero cada una vive unas circunstancias personales, económicas y familiares que le pueden llevar a tomar la decisión de hacerlo y no debe ser condenada por ello.

    Por otra parte, y sobre todo antes de la entrada en vigor de la actual ley del aborto en 2010, se han practicado bastantes abortos a mujeres en avanzado estado de gestación en clínicas privadas extranjeras y españolas... a las que por cierto van ricos mayormente, y en las que por dinero se realizan abortos a mujeres embarazadas de ocho meses incluso, y esto ya no me parece nada bien. Además hay gente conservadora que critica el divorcio y el aborto, que se dedica más a aparentar y tapar que a vivir, por el qué dirán, y con el tiempo se beneficia de las leyes aprobadas. Pienso que estas personas tienen una doble moral.


   También quiero comentar que el aborto no es un homicidio y de hecho el Código Penal diferencia claramente el aborto y el homicidio. Además, una persona adquiere derechos constitucionales y legales a las 24 horas de venir al mundo (según el Código y el Derecho Civil, el ser humano toma denominación jurídica como tal pasadas 24 horas de su nacimiento). Aparte, según el diccionario de la Real Academia Española, aborto es la interrupción del desarrollo de un feto durante el embarazo. Este feto no tiene vida propia, está en una especie de relación parasitaria, pues vive a expensas de otra persona. Además un embrión no es una persona como una semilla no es un árbol.

   No obstante, creo que el aborto debería ser lo último, hay métodos anticonceptivos eficaces, sobre todo el condón (que salvo la alergia que pueda producir el látex es de lo más inocuo), para evitar no sólo el embarazo no deseado sino enfermedades de transmisión sexual. Con los métodos anticonceptivos que hay y si la gente es responsable los abortos pueden llegar a ser mínimos. Finalmente decir que la ley que entró en vigor el verano pasado es menos restrictiva que la anterior de 1985, ya que no exige alegar motivos para abortar (aborto libre y gratuito). Y a pesar de ello, aun siendo menos restrictiva, los abortos se han reducido un año después, pues es una ley que va acompañada de educación sexual para que la gente use medidas preventivas para evitarlos. Y en definitiva, la educación contribuye a formar personas responsables de sus actos.

Publicado en Heraldo de Soria el jueves 14 de julio de 2011