viernes, 1 de marzo de 2013

Los beneficios del reciclaje

Aunque siempre hay personas que no están dispuestas a colaborar en todo aquello que supone un avance para la colectividad, afortunadamente la mayor parte de la gente está concienciada de la importancia que tiene reciclar los residuos generados. Separar éstos correctamente conlleva poco esfuerzo y sin embargo tiene notables beneficios no sólo para el medio ambiente, que es lo más importante, sino también para la economía y en definitiva para toda la sociedad. Reciclar propicia un consumo más responsable y le da otra vida a productos que de otra forma acabarían antes en vertederos, los cuales por cierto ya están bastante saturados. Reciclar también genera empleo y deja un medio ambiente más saludable a las futuras generaciones. No es, por lo tanto, una cuestión baladí.

   En cuanto a los beneficios que reciclar tiene para el medio ambiente el más importante es que contribuye a la ralentización e incluso freno del cambio climático.  El reciclado reduce las emisiones de gases como el dióxido de carbono (que es el principal causante del efecto invernadero) y de metano (generado por los residuos de los vertederos). No obstante la extracción de éste último en los vertederos, con el fin de producir electricidad, va en aumento. Por otra parte reciclar plástico es muy importante porque reduce la necesidad de extraer petróleo, una materia prima contaminante y cara. Por ejemplo, con el reciclado de 40 botellas de plástico, de las típicas de agua mineral, puede hacerse un forro polar. Y con 80 latas (que están hechas de aluminio y/o acero) puede crearse una llanta de coche. En cuanto al reciclaje del papel y de cartón decir que disminuye la tala de árboles y con ello se evita la deforestación masiva de los bosques. Además la fabricación de papel y de cartón tiene un gran impacto en el medio ambiente y su reciclaje reduce en un 74% la contaminación del aire y en un 35% la del agua. También es fundamental el reciclaje de vidrio porque evita residuos, ahorra materias primas y energía, y además disminuye la contaminación del aire. Por ejemplo, el reciclaje de 3.000 botellas de vidrio evita 1.000 kilos de basura, ahorra más de una tonelada de materias primas y se reduce la contaminación del aire en un 20%. Y con el reciclado de tan sólo cuatro botellas de vidrio se ahorra la electricidad que necesita un frigorífico para estar funcionando durante un día. Aparte, otro de los residuos que puede ser tratado en plantas de reciclaje es la basura orgánica (restos de alimentos). Con ella puede elaborarse compostaje para ser usado como abono en la agricultura y en jardinería.


   Por otra parte, las plantas de reciclaje son "minas de oro", ya que obtienen pingües beneficios mediante la venta a empresas de los residuos tratados y recuperados en ellas. No parece lógico, pues, que a los ciudadanos se nos siga cobrando una tasa de recogida de residuos cuando estamos generando tanta riqueza con el reciclado de los mismos. Y además cuanto más se recicla, más empleo se crea. De ahí que el reciclaje fomente el desarrollo, tanto en el ámbito local como en Europa, pues según Helmut Maurer -representante de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea- "el reciclaje de plástico creará 160.000 empleos en Europa hasta 2020 si se consigue el objetivo de una tasa de reciclado del 70% en ese plazo". Por ejemplo, la avanzada planta de reciclaje de Soria, que cuenta con tecnología alemana, cumple sobradamente esa expectativa, pues ya recicla más del 90% del plástico. Según leí en Heraldo de Soria el pasado 19 de febrero el reciclaje de envases y vidrio aumenta, mientras que debido a la crisis el de cartón ha disminuido (ya que las ventas de los comercios se han reducido) y el de basura orgánica también es inferior por un menor consumo de alimentos en los hogares (despensas y frigoríficos están más vacíos). Se compra menos, lo básico. Y es que los residuos que una sociedad genera reflejan tanto su poder adquisitivo como sus hábitos. Por ejemplo, en España cada ciudadano consume de media más de 200 bolsas de plástico al año, por lo que es muy importante reutilizarlas (sobre todo cuando se va a la compra) y reciclarlas con el fin de evitar su enorme impacto medioambiental. Actualmente sólo se recicla como mucho un 15% de ellas y las que no acaban en el contenedor amarillo pueden tardar hasta 400 años en degradarse.

Publicado en Heraldo de Soria el martes 5 de marzo de 2013

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